Luna nueva, escucha a tu cuerpo y permite que la recuperación sea la prioridad.
LA ENERGÍA DISPONIBLE
Durante la luna nueva, la luna está alineada entre la tierra y el sol, por lo que su lado iluminado no es visible desde la Tierra. Es un momento de renovación y nuevos comienzos. Se asocia con la semilla plantada en la oscuridad, donde las intenciones se forman y se preparan para crecer. La energía de la luna nueva es de introspección, renovación y potencial latente.
LUNA NUEVA Y MENSTRUACIÓN EN TU CUERPO
Durante la Fase Menstrual: días 1 al 5 (sangrado)
En tu cuerpo hay:
Descenso de hormonas: Durante la menstruación, los niveles de estrógeno y progesterona están en su punto más bajo, lo cual provoca que nuestra energía y motivación disminuyan. Esto ocurre porque el cuerpo está enfocado en eliminar el revestimiento uterino, que es lo que provoca el sangrado.
Proceso de limpieza y renovación: Esta fase es como un “reseteo” natural del cuerpo, en el cual se elimina lo que ya no se necesita, tanto física como emocionalmente. Muchas personas sienten un deseo de introspección y descanso, algo que puedes aprovechar para conectar contigo misma.
Sensibilidad física y necesidad de autocuidado: Es normal sentir algo de dolor, hinchazón o incomodidad en el abdomen y la zona baja de la espalda, lo cual indica que el cuerpo necesita un enfoque de autocuidado y descanso.
SIMBOLISMOS Y ARQUETIPOS
La fase menstrual se alinea de manera simbólica y energética con la fase de la luna nueva, momento que representa la renovación, el descanso y la introspección, tanto en el cuerpo como en la naturaleza.
Es el inicio de un nuevo ciclo y está asociada al arquetipo de la Anciana o Sabia, que representa la introspección, el descanso y la sabiduría interior.
Ambas también tienen una vinculación con la energía de la estación de invierno, cuando en la naturaleza es tiempo de reposo y las plantas y animales conservan su energía. No hay crecimiento visible, sino una pausa para preparar la tierra y el ambiente para el renacimiento en primavera.
Es una estación de introspección y calma.
Energéticamente hablando, así como la naturaleza se retrae, nuestro cuerpo también pide una pausa durante la fase de la luna nueva. Esta fase invita a descansar, reflexionar y sembrar intenciones internas, sin la urgencia de actuar de inmediato.
INTEGRACIÓN EN PRÁCTICA DIARIA
Movimiento como medicina
Durante la fase menstrual, tu cuerpo pide suavidad y escucha. Escoge prácticas restaurativas que fomenten la relajación y el alivio de tensiones, como Yoga Restaurativo, Yin Yoga o Yoga Terapéutico, y movimientos de Pilates suave o estiramientos y movilidad. Si eres amante del gimnasio o del running, este es un momento ideal para pulir la técnica y trabajar con pesos ligeros, más que para esfuerzos intensos. La clave es conectar con tu cuerpo, soltar y acompañar la energía introspectiva de esta fase.
Hábitos diarios y autocuidado
La luna nueva y el arquetipo de la anciana nos invitan a crear espacios de silencio y contemplación. Permítete momentos de auto cuidado y mimo: baños de pies con sal y aceite esencial de lavanda, duchas o baños calientes, bolsa de agua caliente sobre el abdomen. Usa ropa cómoda de fibras naturales, escribe en tu diario, practica meditación o simplemente respira y observa tu interior. Si te sientes apagada, dedica unos minutos a skincare extra o pequeñas rutinas que te reconecten contigo misma. Estos gestos apoyan la introspección y el descanso, respetando la energía de reposo y renovación.
Nutrición cíclica
Durante la menstruación, tu cuerpo necesita recuperar energía, nutrirse con suavidad y desinflamarse. Escucha tus señales y aliméntate de manera intuitiva: avena para energía sostenida, aguacate para aportar potasio y grasas saludables que apoyan tus hormonas, espinacas o kale para hierro y antioxidantes, sardinas para proteínas y omega-3 de forma más limpia, y bebidas como infusiones de jengibre o manzanilla para calmar el abdomen.
Un trocito de chocolate con bajo porcentaje de azúcar o una bebida de cacao pueden ayudarte a elevar el ánimo y reconfortar la mente.
Comer de forma consciente y delicada honra tu cuerpo, acompaña la energía introspectiva y prepara tu organismo para el siguiente ciclo.
Durante la luna nueva y la fase de la anciana, tu cuerpo y tu mente invitan a la calma, la conexión interna y la renovación. Movimiento suave, autocuidado y nutrición consciente se combinan para fortalecer tu bienestar y prepararte para los ciclos de energía que vendrán.
Si quieres recetas, consejos de bienestar y practicas de yoga y pilates alienadas con las fases de tus ciclos puedes descargarte CICLICAPP donde el registro de tu ciclo menstrual se convierte en la herramienta de autoconociminto mas poderosa que podras encontrar.
Tambien tienes las practicas de yoga y pilates CLICANDO AQUI podras filtrarlas segun la fase en que te encuentres.
Y si quieres saber mas sobre tu ciclo menstrual y porque y como llevar un registro te dejo aqui el enlace a un taller precioso sobre el tema “SOY CICLICA”.

